Abuelo,
abuelo, sin hacer ruido abuelo. Levántese que terminé la
pandorga,
vamos a remontarla. Qué siesta ni qué calor. . , abuelo, me
extraña, si está nubladito y sopla un lindo viento del norte.
Va a subir fenómeno el barrilete. -Le puse una tira de
bramadoras que van a meter cualquier ruido. ¿Andará con hilo
dieciséis abuelo o vamos a usar el ovillo de piolín? ¿El hilo
dieciséis? Bueno, meta, si usted lo dice, el hilo dieciséis.
Mídale
el barbijo abuelo a ver si lo saqué parejo. Y la cola
abuelo, no será poca. Consiga más trapo si quiere abuelo. ¿O
le atamos una ramita? Y la sobre cola está bien. Bien. Todo al
pelo entonces.
Al
baldío abuelo, a la canchita, sin hacer ruido que después se
arma lío. Pero así en chancletas no va a poder, qué le cuesta
calzarse las alpargatas.
Lindo
el vientito, pero me parece un poco fuerte para el hilo dieciséis.
Guarda
Abuelo, ande con cuidado, no ve que se enrieda* el hilo en los
yuyos, ésa es la macana del hilo dieciséis, se enrieda de
nada.
Bueno,
yo lo sujeto y usted lo remonta. Lo llevo lejos así no necesita
correr, no le vaya pasar como la vez pasada que se me fue de
culo al suelo. Pero ya sabe Abuelo cómo es la cosa: aflojar
lento y recoger rápido, hasta que agarra el viento de arriba y
se va solo.
Listo...
¡Ya! ¡Recoja abuelo! ¡Afloje Abuelo! Bien che, ahí va al
pelo. Bien Abuelo, se pasó, cualquier cantidad. Qué calidad,
eh Abuelo.
Me
da que lo tenga un rato. Caracho digo qué tirante. ¿Aguantará
el hilo dieciséis, che?
Le
metemos un "telegrama" abuelo, listo, meta. Aaah, mire
como sube Abuelo, .qué kilo. A ver, para quién el telegrama.
Ya sé,
para la Nona. Qué hay Abuelo, para la Nona le dije. A la pucha
que se puso fuerte el viento, aflójele Abuelo. ¡Abuelo! no me
oye ¡Aflójele! Qué le pasa Abuelo que no me escucha, en qué
diablos está pensando. Afloje, afloje que se suelta..¡La Gran
pucha!, se soltó. Le dije que aflojara. Abuelo chambón,
siempre me hace macanas,
No
se vaya, espéreme aquí que yo lo corro. Qué viento del
diablo, qué lejos lo lleva, y yo le dije al Abuelo para poner
el piolín en vez del dieciséis. Pucha digo, se va derecho a
los cables de la luz... Y se ensartó nomás. Chau pandorga que
duró tan poco. Abuelo chambón, ya no sirve para nada,
Sabe
qué, abuelo. Mañana voy a hacer una de cinco varillas bien
finitas y un poco más chica. Pero le vamos a meter el piolín,
porque el hilo dieciséis no sirve, ya se ve. Y además usted me
chamboneó abuelo, le dije que le afloje y se quedó abriendo la
boca, No es por la pandorga, total, qué le vamos a hacer. Pero
justo cuando le pusimos el mensaje para la Nona. ¿Qué hay
abuelo?, se siente mal, Pero qué dije de malo, no me haga caso.
Macana que usted tuvo la culpa. Se cortó y se cortó, qué le
vamos hacer. Palabra abuelo le digo, no me cree abuelo. Le
juro... por la Nona le juro abuelo.
***
. Ahí,
ahí, meta cuchillo. Pucha que está lerdo abuelo, otra lombriz
que se nos va. Guarda con el tarro. Listo, vamos ¿Y su gorra
abuelo? No, usted está loco que se va ir así, con la pelada al
aire en este sol rajante. No, está loco, espere que yo le
traigo la gorra.
No
encontré la gorra abuelo, pero le traje este sombrero de paja
que usaba antes, cuando trabajaba en la huerta. Uyyy qué risa,
parece un "carrero caú". No mentira abuelo, te queda
fenómeno, al pelete le queda.
Pucha
abuelo, revolvió toda la bolsa, mire cómo se enredaron las liñadas.
Ahiìi
pica. Plin, caja, otro al buche. Qué paliza abuelo, yo tres
bagres y usted ni medio.
Pero
cómo a mí me pican a cada rato y a usted nada. A ver, recoja,
vamos a revisar los anzuelos. No le dije, vacíos. Así cómo va
a picar. Pero usted se me duerme, así no vale. Usted no pesca,
está bañando las lombrices, atienda más abuelo. Deje, deme un
rato, yo le voy a ensartar bien ensartadas las lombrices.
Yo
cinco bagres y usted sapo. Cinco a cero, qué papelón abuelo.
Eaeeh,
abuelo dormido, que está picando, mire que corrida, parece de
patí. Espere, no te tire, déjelo Ilevar. Deje, deje... Ahora sí,
se ensartó. Bien por el abuelo, campeón de pesca. Tráigalo
despacio, no, no se me apure. ¿Tira fuerte?; a ver.
Madona
que tira lindo, un patí por lo menos como le dije. Guarda
abuelo, con cuidado que el patí es mañero y blando de boca. Así,
así, tranquilo pibe. Ahí ya se le ve el lomo, ojo ahora,
Cuidado que empieza a saltar, déjelo que lleve otra vez. Dejeló,
dejeló que lleve, no lo tironee que se le va a romper la boca.
Cuidado abuelo. ¡No!, así a los saques, no. Pucha digo, se me
abatató, a ver si lo ayudo. No, no tan rápido, cuidado ese tirón,
cuidado, cuidado, nooooo.
Y no
le dije, se le fue. y era un patí así de grande por lo menos.
Abuelo
chambón, ya no sirve para nada. Diga que no está la Nona, si
no sabe cómo se iba a burlar. Se acuerda aquella vez que se
desmoronó la barranquita en la boca del riacho y usted se fue
de panza al agua. Cómo se rió la Nona, nadie se reía como
ella, parecía una campanilla cuando se reía. Qué risa
contagiosa que tenía, se acuerda abuelo.
Qué
le pasa abuelo, no se vaya poner triste por un miserable patí
que se le escapó, le pasa al mejor pescador. No me haga caso
porque le dije abuelo chambón, si sabe que no es cierto. Dé
gracias sí que no estaba la Nona, Ella sí que lo iba a cargar,
se iba a reír hasta reventar. Alégrese abuelo, dé gracias que
no está la Nona...
***
No
haga ruido abuelo, pise con cuidado. Guarda esa rama. Fíjese
que allí hay barro. La pucha, y eso que le avisé, metió nomás
la pata, Mire, sus alpargatas Iimpias quedaron a la miseria.
Uyyy, qué regia torcaza allí en esa rama. Es mía pibe,
enseguida te hago sonar mi alma. Quieto por favor abuelo que yo
me arrimo un poco más así la aseguro. No se mueva le digo,
espere allí. La gran pucha, no tenía otro momento para toser,
justo cuando la tenía a tiro me la vino a espantar.
A
propósito abuelo, hay un montón de bodoques rajados, son los
que usted hizo. Sabe por qué le salieron rajados, porque mezcló
lodo colorado con tierra negra. Sabe por qué. Porque usted
siempre quiere saber mejor las cosas. Y no solamente por eso se
le rajaron. Los dejó olvidados como siempre y entonces les dio
el sol. Si usted sabe bien que cuando se secan al sol se rajan.
Pero usted es caprichoso abuelo y siempre quiere tener razón,
ya ni bodoques sabe hacer como la gente. Uyyyy, mire allí, otra
torcaza. Esta no la podemos perder, así que por favor abuelo no
se me vaya a poner a toser sobre la hora.
Queee
dice abuelo, que le quiere tirar usted. No, está loco, usted se
me piantó compañero. Se va a romper los dedos a bodocazos y la
torcaza se va morir de risa.
Bueno
está bien, dése el gusto, tome la honda. Y metalé con un
bodoque de loa buenos, no como esos rajados que usted hizo.
Bueno,
yo me quedo quieto y usted arrímese sin hacer ruido. Pobre
abuelo, le va errar por una legua.
Ahí
nomás abuelo, bueno metalé ya, no se arrime tanto, total es lo
mismo.
Bueno,
abuelo, ahora o nunca, metalé le digo. Capaz que en sus
narices. Metalé abuelo sacúdale de una vez que se vuela. ¡Listo!
Nooo, no lo puedo creer, le dio. Bien por el abuelo campeón.
El abuelo para todo et mundo, cagó fuego la paloma torcaza.
Abuelo...
Se me engrupió ¿eh? Le chantó a la torcaza. No se me haga el
interesante, en qué va pensando, déme bolilla abuelo. Vamos,
que no es para tanto, cualquiera va creer que nunca cazó una
torcaza.
Dé
gracias sí que no está la Nona. Se acuerda que la Nona no quería
que les matara a las torcazas. Si estaba la Nona y se enteraba
que mató una torcaza le iba a sacudir unos buenos alpargatazos,
como me sacudió una vez a mí, bajándome los pantalones y bien
en el culo.
Qué
le pasa abuelo. No, no tire la torcaza, demelá a mí que la
llevo a casa. De qué vamos a tener miedo si la Nona ya no está.
***
Soñé
con la Nona. Qué bien que la vi, como si estuviera viva. Soñé
un montón de cosas. Cuando la Nona se iba al mercado con el
bastón de tacuara y la bolsa de lona y peleaba hasta por los
cinco centavos del perejil.
Soñé
con la perra de la Nona, que la seguía a todas partes. Hasta a
la iglesia. Me acuerdo una vez que el cura la pateó a la perra
de la Nona y la Nona casi te pega un bastonazo al cura.
Soñé
cuando la Nona me dio treinta guitas para comprar una pelota de
goma. Pero cómo me hizo sufrir para dármelos. Me hizo rezar
todo un rosario. Menos mal que eran los Misterios Gloriosas,
mucho menos aburridos que !os otros. Y además le metía trampa
con los avemarías. Pero esta vez en el sueño era la Nona la
que hacía trampa guiñándome un ojo.
Soñé
con los caramelos de menta llenos de pelusa que la Nona me daba
de tanto en tanto, y creo que les sentí hasta el gusto.
Soñé
que la Nona no se había muerto, y cuando me desperté
sobresaltado la vi cruzar por el patio, con su figura chiquita y
encorvada, su pollera larga y negra, su bata blanca y su
mantilla también negra. Me agarré flor de julepe y me tapé
todo porque era de noche, estaba oscuro y no sabía si la Nona
vivía o se había muerto, o si era un fantasma de la Nona.
Después
me agarró unas ganas bárbaras de mear, pero no me animé a
levantarme y me meé en la cama.
Le
iba a contar al abuelo que haba soñado con la Nona, pero esa mañana
amaneció enfermo y no me dejaron que lo molestara.
Después
me mandaron de viaje.
***
Debe
ser otoño. Es inútil, pero no puedo explicar cómo es el
asunto. Sin embargo lo siento aquí, en la garganta. Por qué
será que cuando uno es chico no tiene noción del tiempo, del
que pasó, del que es, y del que falta para alguna cosa.
Menos
mal que pronto llego y entonces de nuevo con el abuelo la cosa
va a ser distinta.
Cómo
lo extraño al abuelo. Pobre abuelo, tanto que lo retaba, no era
justo, nunca más lo voy a retar. Cuando íbamos a pescar,
abuelo chambón. Cuando remontábamos barriletes, abuelo chambón.
Cuando íbamos a cazar con la honda, abuelo chambón. Y que no
servís para nada abuelo. Macana que no va a servir, yo decía
nomás, pero no vale. Yo sin el abuelo me muero.
Qué
raro está el tiempo, no me gusta, me asusta un poco. Esas nubes
alargadas parecen la ropa de una bruja.
No
me gusta el sol anaranjado. Desde cuando el sol es anaranjado,
nunca lo había visto así.
Qué
extraños están los árboles, todos sin hojas, parecen
esqueletos. Será porque es otoño. ¿No? Es invierno entonces.
¡Qué se yo!
Qué
distinto sopla el viento, desde la ventanilla del tren lo noto.
Levanta remolinos chiquitos de tierra y hojas secas. Parecen
enanos los remolinos, pero enanos malditos que se ríen de mi.
Por qué se ríen de mí los enanos, por qué se burlan, enanos
del diablo.
Suerte
que llegamos. Después de la curva, ya está la estación. Qué
alivio ver de nuevo el paisaje familiar y querido. Eeeeh,
abuelo, dónde va para el lado contrario, no ve que yo estoy
llegando.
Abueloooo,
por lo menos espere que pare el tren y lo alcanzo.
Por
qué corre para el otro lado el abuelo, por qué se escapa con
el sombrero de paja, la pandorga, la liñada y la honda. No se
vaya solo abuelo, espéreme. Juntos como siempre. No me haga
caso cuando lo reto si es en broma, si usted
me
falta yo me muero abuelo. . , Se me pierde, por favor, atájenlo
al abuelo.
No,
no puede ser. ¿Y el abueto7 ¿Se fue? Y se fue nomás.
Abuelo
falluto, abuelo chambón. Dé gracias que no está la Nona.